Alquiler de una vivienda en la nieve

El invierno ya está aquí, y con él la Navidad y la maravillosa época de la nieve. Son muchos los lugares en los que puedes disfrutar de ella, del esquí, del snowboard o de un agradable paseo sobre el blanco. Y para ello, no hay nada mejor que alquilar una hermosa casa cerca de las estaciones, y rodeada de magníficos paisajes que ver desde el calor de la chimenea.

A la hora de buscar un alojamiento para esta temporada de nieve, los viajeros buscan cierta privacidad e intentan hallar un lugar en el que se encuentren como en casa. Destacan también esos que permiten emplear el salón o la cocina con cierta intimidad, para alejarse así de los estrictos horarios y de la gran masificación.

Alquilar un vivienda vacacional consigue también beneficios en el ahorro, y es que este método es un 44% más barato que un hotel cercano a las pistas durante una semana. Es una cifra asombrosa que puede marcar la diferencia a la hora de seleccionar. Esta desigualdad viene provocada también por el descenso en los precios que han cosechado estos alojamientos en los últimos años, con más de un 3% de abaratamiento con respecto al año 2012.

Muchas de las estaciones de esquí trabajan únicamente estos 4 meses aproximadamente que duran la temporada de nieve. Aprovecha las ofertas, selecciona la estación que deseas visitar y déjate enamorar por la belleza clara de la nieve, por los paisajes de montaña y por los variados deportes que podrás realizar.

Cómo emprender desde casa para ahorrarse el alquiler

El emprendimiento es uno de los caminos que más gente está tomando por las dificultades para encontrar un trabajo estable. Sin embargo, no todos poseen una gran cantidad de dinero para alquilar una oficina o lugar de trabajo, sino que destinan esas monedas a otros elementos que necesitan para llevar a cabo su actividad. Para ahorrarse una buena suma, muchos de estos emprendedores utilizan su propia hogar o piso de alquiler para desarrollar su trabajo.

El lugar elegido para trabajar es esencial

Este método es posible, pero siempre se han de buscar una serie de hábitos o decisiones que faciliten que la labor se realice de la forma correcta, como si verdaderamente estuviéramos en una oficina. Uno de los puntos a destacar son las rutinas. Establecer unas costumbres y horarios hará que nunca dejes de lado tu tarea. Deben ser lo más adecuadas a tus preferencias, pero ser estricto todos los días para cumplirlas.

No obstante, igual que es necesario realizar con determinación las horas de trabajo también lo son los descansos. Las pausas harán que te canses menos y aproveches más el tiempo. Es adecuado de igual modo que una vez haya terminado el horario estipulado de trabajo, te alejes y dejes que las llamadas las coja el contestador. De lo contrario, podemos entrar en un exceso de trabajo que puede concluir en problemas de salud, con nuestras personas cercanas o dejar de lado nuestro trabajo por un continuado agotamiento.

El lugar que elijamos para desarrollar nuestro empleo es esencial. Si es posible, lo mejor es acondicionar una estancia separada, lejos de nuestro dormitorio, de manera que alejemos la zona de descanso y de ocio con la de trabajo. Si tu labor requiere la visita de clientes, lo idóneo es que esté cerca de la puerta de entrada. Y lógicamente has de tener la vivienda en óptimas condiciones, con el fin de ofrecer la mejor imagen a tus visitantes.

Siguiendo estos consejos es posible que consigas dar inicio a tu actividad de la mejor manera, logrando un desarrollo mucho más veloz y ahorrando una buena cuantía de dinero que podrás dedicar a otras actividades.

Consejos para dejar un piso de alquiler

En la actualidad, el alquiler de pisos está en constante crecimiento –en el segundo trimestre de 2015 volvió a subir-. Existe una fuerte demanda de este modo de vida, sobre todo por parte de la gente más joven que ve demasiado caro el precio y los requisitos para disponer de una vivienda en propiedad. Es habitual cambiar a menudo de casa por motivos de trabajo, de zona o porque hemos encontrado un piso que se ajusta mejor a nuestras exigencias y a nuestro bolsillo. Sin embargo, tenemos que dejar el piso correctamente.

La fianza se entregará a la devolución de las llaves

La primera opción antes de nada es revisar el contrato para ver lo que firmamos cuando entramos a vivir. Debemos observar si existe alguna cláusula que especifique la antelación con la que tenemos que avisar al propietario de nuestro deseo de cambiar de domicilio. Si no cumplimos lo que ahí se establece podríamos incurrir en un incumplimiento de contrato y ver cómo se nos escapa la fianza. En junio de 2013 se reformó la Ley de Arrendamientos Urbanos permitiendo poder abandonar el piso a partir de la sexta mensualidad avisando con un mes de antelación.

El segundo consejo, por tanto, es avisar al arrendador con tiempo. La sugerencia que nos da el Colegio de agentes inmobiliarios de Cataluña es que también dejemos constancia de nuestra decisión por escrito, ya sea a través de un correo electrónico, un fax u otro documento.

La vivienda debe quedar tal cual estaba cuando nos entregaron las llaves, salvo los elementos que se han deteriorado por el tiempo o por una causa inevitable. Dependiendo de las cláusulas y del propietario, a la pared que pintamos del color que más nos gustaba puede que tengamos que devolverle el color original, ya que de lo contrario podríamos perder parte de la fianza.

Para nuestra comodidad y para evitar problemas debemos dar de baja los servicios que tengamos contratados a nuestro nombre, como agua, luz o internet. Si no llevamos a cabo esta acción, es posible que acabemos pagando más de lo consumido.

El último paso es la devolución de la fianza. Una vez que el propietario ha revisado el inmueble, ha valorado que no hay desperfectos y que todo está correcto, debe devolverte el dinero en el momento en que tú le entregas las llaves. Si se excede más de 30 días conlleva intereses y podrías llevarle a un proceso judicial.